El cinecuento de la obSesión#6:
Un desierto inglés
Kubrick necesitaba un desierto para 2001, pero al ser reacio a viajar quería rodarlo todo en un estudio cerca de su casa de Londres, o que los exteriores estuvieran dentro de las islas británicas.Cuando joven, de nombre Andrew, fue una mañana a llevarle el café al director, éste estaba enfadado. Los del departamento artístico no habían conseguido recrear un desierto que lo convenciese. Kubrick dijo: «No me puedo creer que no haya ningún desierto en Inglaterra». Hubo alguna risita y Andrew saltó: «¡Yo conozco uno!».
Kubrick le pidió un informe y Andrew se fue temeroso. Se había tirado un farol. Corrió hasta sus libros de geografía del colegio. Los repasó página a página y… bingo: «¡Unas dunas a las afueras de Liverpool!». Rápidamente viajó hasta allí y con una polaroid tomó fotos evitando los edificios.
Por la mañana Kubrick convocó al departamento artístico y enseñó el informe, apostillando: «¿Cómo gastáis 8 meses y 50.000 libras intentando crear un desierto, y el chico de los recados encuentra uno en 24 horas por 8 libras?».
Andrew consiguió su objetivo: Kubrick le subió el sueldo y lo sumó al equipo técnico. Aquel desierto nunca apareció en la película, pero sí otros, africanos, que el joven fotografiaría más tarde.
por José María Guil




2 Comentarios
Este cuento podría ser verdad??
Saludos
L;)
Sí, está basado en hechos reales. No se puede negar. Andrew, es un tal Andrew Birkin, uno de los colaboradores que tuvo Kubrick desde 2001.
Saludos.